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LA SUBCULTURA DE LA VIOLENCIA EN LAS URBES LATINOAMERICANAS por Adalberto Santana Investigador del Programa Universitario de Difusión de Estudios Latinoamericanos (PUDEL/UNAM) |
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El
crimen organizado en nuestros días tiene toda una serie de antecedentes
en su larga historia. Por ejemplo, conocemos la experiencia histórica
de la piratería de los siglos XVI y XVII que se presentaba en las
antiguas colonias de España en América, particularmente
por sus ataques a las ciudades principales de la época como La
Habana, Campeche o Cartagena. Se ha reconocido a través de estudios
y análisis históricos que los corsarios y piratas fueron
un instrumento y puntas de lanza para apuntalar la modernidad capitalista.
Es decir, esas organizaciones de la piratería y el filibusterismo
conformaron un instrumento práctico de la política y de
la economía europeas, particularmente de Inglaterra y Holanda contra
el imperio español. Otras formas de esas organizaciones criminales
se han desarrollado en actividades como la trata de esclavos, el contrabando,
etc.
En nuestros días, en este mundo globalizado, los fenómenos
en los que aparece el crimen organizado son mucho más complejos.
Como comenta el maestro Marcos Kaplan,
tiene
sus raíces y sus ramificaciones en la constelación constituida
por el Estado moderno, el desarrollo capitalista y la industrialización,
la economía transnacionalizada y globalizada, la nueva división
mundial del trabajo, las políticas de crecimiento y modernización,
el sistema político interestatal, la alta y creciente concentración
del poder a escala mundial, las tendencias concentradoras y marginalizantes
que derivan de todo ello.(5)
Así, en nuestros momentos los llamados cárteles de la droga
latinoamericanos que toman el nombre del lugar del centro urbano donde
operan (el de Cali, Medellín, Ciudad Juárez, Matamoros,
Guadalajara, etc.) son expresiones orgánicas de ese nuevo fenómeno
del crimen organizado.
Estos grupos se han convertido en grandes corporaciones trasnacionales
que incluso pueden desestabilizar naciones, al controlar enormes ganancias
que el narcotráfico derrama en la economía mundial.(6)
Esa desestabilización, es aprovechada por las grandes potencias
como se ha hecho más que evidente en el caso de Colombia. Allí
todo un orden constitucional ha sido fuertemente impactado por los efectos
de la infiltración del narcotráfico. Ejemplos
de la subcultura de la violencia en
las urbes latinoamericanas Uno
de los países más grandes de América Latina, no sólo
territorialmente, sino también por el volumen de su economía,
considerado la octava economía mundial, es Brasil. Nación
cuya extensión ocupa el 47% de América del Sur y posee el
mayor número de católicos en el planeta. A su vez detenta
uno de los equipos de futbol que más campeonatos mundiales ha logrado
y goza de grandes bellezas naturales (el río Amazonas y sus hermosas
playas entre otras). Asimismo es la nación que consume más
energía en toda la región latinoamericana. Mas sin embargo,
los propios brasileños consideran que también es una de
las naciones con un mayor grado de violencia en sus ciudades.
Habría que considerar que la violencia desatada en los últimos
tiempos en las grandes urbes brasileñas tiene fuertes determinaciones
derivadas de su estructura económica. Pensemos que la ciudad de
Sâo Paulo es una de las más pobladas del orbe. Estimaciones
de la ONU señalan que ocupa el segundo lugar con 16.4 millones
de habitantes, y es sólo superada por Tokio.
En términos generales la violencia en las urbes brasileñas
se localiza en torno a las llamadas favelas, asentamientos irregulares
que asedian a las grandes ciudades del gigante sudamericano y que en el
caso de Río de Janeiro llegan a un número aproximadamente
de 449, cuya población alcanza a 887 mil habitantes y son un importante
bastión para el crimen organizado por su vinculación (tanto
con el tráfico ilícito de drogas como de armas). Situación
que se ha puesto en evidencia en las prisiones, donde por cada 100 mil
habitantes hay 88 presos. Según un censo penitenciario nacional
correspondiente a 1994, los delitos más frecuentes corresponden
a robos 33%, hurtos 18%, homicidio 17%, tráfico de drogas 10%,
lesión corporal 3%, estupro 3%, fraudes 2%, atentado violento al
pudor 2% y extorsión 1%. También se indica que un 53% de
los presos cuenta con menos de 30 años y el más notable
indicador es que el 95% de ellos son pobres.(7)
Es decir, su situación es producto de la llamada extrema pobreza.(8)
Sin duda esta condiciones estructurales son las que en buena medida pueden
explicar el alto índice de violencia.
Un hecho reciente que muestra el impacto de los marginados sobre otros
sectores sociales en las ciudades brasileñas fue el ocurrido en
la segunda semana de febrero de 1996, durante la estancia del famoso cantante
pop Michael Jackson en Río. Su presencia en la favela "Doña
Marta" (donde se hacinan cerca de 12 mil habitantes) para grabar un videoclip
tuvo que ser negociada no con las autoridades locales sino con la Asociación
de Habitantes de esa favela y con autorización de los jefes
del tráfico de drogas. Este tipo de situaciones son las que han
llevado a declarar a funcionarios policiales de Río que ésta
es materialmente una ciudad sitiada.
Santo Domingo, capital de República Dominicana, es junto con la
Habana y San Juan de Puerto Rico, una de las tres grandes urbes antillanas.
En la primera su crecimiento ha sido más que considerable. Ahí
la hiperurbanización se manifiesta con la concentración
de un 30% de la población total del país y más del
50% de la poblacion urbana en la zona metropolitana de Santo Domingo.
Dramático escenario urbano para una isla, en donde los asentamiento
irregulares alcanzan un 70% de la ciudad. Así en el más
antiguo asentamiento español de América, donde descansan
los restos de Cristóbal Colón, la subcultura de la violencia
muestra que:
La gente se ha ido acostrumbrando a que la solución de los problemas es a partir de la acumulación de violencia. Esto se va reflejando en el diario vivir, en la actitudes agresivas. La frustración del consenso, del diálogo, de la negociación, impulsa al enfrentamiento como mecanismo de solución de los problemas.(9) Primeira
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Página (5).
Marcos Kaplan,"El crimen organizado, el inicio" Humanidades,
Ciudad Universitaria, D. F. enero 24 de 1996, pp. 1-16. (6).
Se señala en algunas estimaciones que del negocio del narcotráfico
se obtienen a nivel mundial más de 490 mil millones de dólares
anuales. Tan sólo en el caso de Colombia, el subsecretario de
Narcóticos y Terrorismo del Departamento de Estado, Robert Gelbard
señaló que la mafia colombiana "tiene ingresos de al menos,
8 mil millones de dólares anuales", Novedades, México,
D. F., 8 de marzo de 1996, p. A8. (7).
Jornal do Brasil, Río de Janeiro, 7 de abril de 1996,
p. 14. (8).
Esta situación de igual forma se refleja en la dinámica
creciente de desempleo en el país, que alcanza oficialmente a
4,4 millones de habitantes, y se estima que al final del 1996 llegará
a una tasa de 5,9% y para el año dos mil a 8,7%. Otro elemento
que destaca es el trabajo que realizan menores de edad, 32.3% en la
población infantil urbana y 55.5% en la rural, ibid. (9). Edmundo Morel, "En la antesala de los 500 años, notas desde Santo Domingo", Nueva Sociedad (Caracas), No. 120 (julio-agosto 1992), pp. 157. |
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