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Artigos
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La
cultura de la coca andina |
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Recordemos
que la coca es un arbusto de origen andino y se encuentra su utilización
desde el siglo III a.C. "Hay esculturas de rostros con las mejillas hinchadas
por la masticación de sus hojas. También son americanos
el guaraná y el mate (que contienen cafeína), y el cacao
(que contiene teobromina, una substancia muy afín)".(2) En
tanto que la cocaína destaca dentro de las sustancias que hoy en
día alcanzan una gran demanda a nivel mundial. Es una sustancia
que tiene un origen propiamente sudamericano. "Siendo el comercio de cocaína
el segundo mayor renglón del comercio mundial".(3)
Ese estimulante genera enormes ganancias y es producido en determinados
países latinoamericanos, teniendo como base de su producción
el cultivo y el procesamiento de la hoja de coca. Es decir, ese producto
es la materia principal que sirve para la elaboración de la cocaína. La
hoja de coca en diversos países sudamericanos es donde básicamente
se cultiva y consume. Actualmente la coca es consumida por unos 8 millones
de indios aymara y quechuas en los Andes sudamericanos con fines rituales
como funerales, bodas o nacimientos, entre otros usos culturales.(4)
La coca es una planta que se ha desarrollado históricamente en
países como Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá,
Paraguay, Perú y Venezuela. En Perú se cultiva aproximadamente
el 80 por ciento de su producción total. A la par de las naciones
mencionadas, también se cultiva fuera de esa región en la
India y Pakistán. Pero en febrero de 1998 la JIFE reportó
también su cultivo en las Islas Salomón.(5)
La coca es uno de los cultivos tradicionales más destacados del
continente americano y su consumo es anterior a la época colonial.
Vale recordar que una de las riquezas de las formaciones sociales andinas,
es precisamente la llamada "cultura de la coca". Cultura que en sus diversas
manifestaciones mostró la multiplicidad mítica y mágica
de ese cultivo y uso. En uno de los relatos coloniales que recogen al
final del siglo XVI su historia, se dice sobre el origen de la coca: Dicen
los naturales que antiguamente nunca hubo esta yerva que llaman coca ni
se tuvo noticia della en muchos centenares de años, desde que Dios
crió el mundo hasta en tiempo de un Inga, que habrá doscientos
años que pasó, poco más o menos, el nombre del qual
no se sabe de cierto.(6)
Debemos apuntar que al consumo de hojas de coca se le identifica en determinadas
visiones oficiales como una droga. Sin embargo, en las naciones andinas
a ese cultivo se le liga con una tradición milenaria y algunos
planteamientos reconocen en ella funciones biológicas, médicas,
religiosas y rituales. A la par se le considera como un producto de consumo
habitual en algunos segmentos de la población indígena y
forma su consumo cotidiano parte de sus usos y costumbres. Dentro
de esta perspectiva, la producción, intercambio y consumo de coca
y de la cocaína también son dos actividades culturales distintas,
sin restar importancia al hecho de que la producción del cultivo
está intensamente articulada al capital financiero del tráfico
de la cocaína. Sin embargo, la coca a través de su valor
simbólico todavía es, en última instancia, el "cemento
cultural" además de ser "lubricador" de un sinnúmero de
relaciones sociales dentro de la estructura de pensamiento andino.(7)
Conviene anotar que en lo general en todo América el consumo de
sustancias psicoactivas por los grupos nativos de la época prehispánica
tuvo un carácter mítico-religioso. Con el arribo de los
europeos y africanos, el consumo de esas sustancias (en especial de la
coca en la región andina) aumentó considerablemente.
Una de las razones de esa expansión fue la enorme carga de trabajo
impuesta a la masa de indígenas para generar la acumulación
de riquezas en manos de una parte de los conquistadores. Aunque formalmente
su consumo fue vetado, posteriormente fue permitido y alentado por el
régimen colonial. Particularmente cuando se aceptó que la
coca servía para intensificar la carga de trabajo del indígena.
Es decir, sirvió como un mecanismo para incrementar la explotación,
ya que el consumo de coca inhibía el consumo de alimentos y permitía
obtener un mayor excedente de la mano de obra. Por ello en 1551: El Concilio Eclesiástico de Lima prohibió su uso como obstáculo para la difusión del cristianismo pues se la vinculaba al diablo. Por razones económicas sin embargo, el virrey Toledo, en 1773, la autorizó de nuevo, llegando a convertirse en la segunda fuente de ingresos de la corona. Desempeñó un importante papel en la explotación de la montaña de plata del Potosí como "salario" de la población indígena, alcanzando su consumo una media de 10 kilos de hojas por habitante y por año. La coca se convirtió en un monopolio del Estado, pasando a finales del siglo XVIII a manos de la empresa privada.(8) Durante
los largos años del dominio español en América, la
coca sirvió para la explotación del indio. Fue así
un mecanismo de sometimiento que era legalmente permitido para aumentar
con ello la acumulación de las riquezas en manos de los sectores
dominantes. "Se debe reconocer que la producción de la coca a nivel
mercantil ya estaba articulada al modo de producción capitalista
a partir del siglo XVII".(9)
La hoja de coca también se usó desde la cosmovisión
del sometido, como un instrumento para entender su propio mundo andino
y con ello manejar su propio ambiente natural. Si bien las crónicas
coloniales de la época dejaron ricos testimonios de su consumo,
sin embargo, no quisieron entender las prácticas míticas
y mágicas de dicho cultivo: Usan
de la dicha coca para mill hechicerías, como es mochar al demonio
con ella pasando por alguna angostura o mal paso, a donde se ha visto
-y esto muy de ordinario- que sacan quando llegan al tal paraje la coca
que llevan en la boca y se la ofrecen, y así en muchas partes de
déstas, como en un angostura que está junto a Potosí,
que se llama Mollo Pongo; y en otras muchas partes hay mucha cantidad
desta coca ofrecida a quien ellos saben, y si van subiendo una cuesta
y van cansados y sin aliento, a la cima della hacen la misma mocha y juntan
piedras y la ponen allí, diciendo que con esta cerimonia se les
quita el cansancio de la subida de la dicha cuesta o cerro, y otras mill
superticiones que los indios usan de la dicha coca, que por ser muchas
no hay que tratar dellas.(10)
Para el siglo XIX el consumo de coca ya dejó de ser un producto
de consumo regional y se expandió en el mundo occidental. Inicialmente
su desarrollo tuvo un elemento experimental, especialmente en el área
médica. El neurólogo Paulo Mantegazza escribió un
artículo en el que proclamó la importancia de la coca. Friedrich
Gaedcke logró aislar en 1855 una sustancia de ella que llamó
eritroxilina. Cinco años más tarde, en la Universidad de
Gotinga, Alemania, el químico Hohler y su asistente Albert Niemann
aislaron un alcaloide, al que llamaron cocaína. En esa tendencia
del desarrollo científico, el médico
K.
Koller descubre la posibilidad de operar la córnea gracias a la
cocaína. J. L.Corning, que fue el primero en aplicar la anestesia
local en lugares distintos, comenta que esa sustancia no sólo ha
revolucionado la odontología, la oftalmología y la cirugía
menor, sino que es lo más eficaz para tratar los estados de agotamiento
e irritación del sistema nervioso central.(11) Frente
a ese descubrimiento científico, el tratamiento del uso de la cocaína
fue ensayado por Sigmund Freud, quien lo recomendó a sus amigos
y colegas por los maravillosos efectos que producía. Refiriéndose
a la bondades de la misma, Freud escribió: "La cocaína es
un estimulante mucho más fuerte y menos dañino que el alcohol,
cuyo uso sólo se ve impedido actualmente por su elevado precio".(12)
Más tarde, en la medida que el consumo de la cocaína mostraba
un incremento y en respuesta a sus críticos que lo consideraban
un apologeta de la misma, Freud también señala en su artículo
"Ansia y temor a la cocaína": No
resisto a la tentación de hacer un comentario que me viene a la
mente y que acabará con el horror al "tercer azote de la humanidad",
como dice patéticamente Erlenmeyer. Todas las informaciones de
adicción a la cocaína y deterioro subsiguientes se refieren
a las personas que antes eran adictas a la morfina. La cocaína
no ha producido más victimas que ésas, y no ha creado ninguna
por su propia cuenta.(13) Próxima
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Página (1)
Antonio Escohotado, Las drogas. De los orígenes a la prohibición,
p. 8. (2)
Ibid. (3)
González Ch., Ever, "El narcotráfico y su impacto en la
economía colombiana", en: Historia y pensamiento, (Barranquilla),
núm. 2, (Julio-Diciembre de 1997), p. 86. (4)
DE, 12/10/00: http://cnnenespanol.com.2000/latin/BOL/10 /12/coca/index.html,
p. 2. (5)
Informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
Correspondiente a 1998, p. 61. Cf. gráficas 2 y 3
referidas a la producción mundial de hoja de coca en el cual
destacan Perú como el principal productor seguido de Bolivia
y Colombia. (6)
Relación de la coca y de su origen y principio y por qué
es tan ussada y apetecida de los indios naturales deste Reyno del Pirú,
introducción y edición por María Brey y Victor
Ifantes, Bogotá, Instituto Caro y Cuervo, 1996, p. 29. (7)
José Mirtenbaum, "Coca no es cocaína", en: Nueva Sociedad
(Caracas) núm. 102 (julio-agosto 1989), p. 146. (8)
Rosa del Olmo, ¿Prohibir o domesticar? Políticas de drogas
en América Latina, p. 71. (9)
José Mirtenbaum, "Coca no es cocaína", p. 144. (10)
Relación de la coca y de su origen y principio y por qué
es tan ussada y apetecida de los indios naturales deste Reyno del Pirú,
pp. 35 y 36. (11)
Antonio Escohotado, Historia de las drogas, vol. 2, p. 73. (12)
Citado en ibid., p. 74. (13)
Ibid., p. 76. |
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