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Las Relaciones España-Cuba Cien Años Despues por Adalberto Santana Investigador del Programa Universitario de Difusión de Estudios Latinoamericanos (PUDEL/UNAM) |
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La Comunidad Europea, México y Canadá se encuentran entre
los mayores inversionistas en Cuba, figurando España dentro de
las naciones uropeas como el principal socio comercial. "Actualmente,
es su principal asociado comercial y segundo inversor después de
Canadá, a la vez que 70 de las más de 300 empresas mixtas
creadas en Cuba cuentan con capital español".(7)
De esta forma se puede entender que quien le ha ofrecido las mejores condiciones
al sector empresarial de otras naciones del mundo para invertir es el
propio bloqueo económico estadounidense. Este por su misma lógica
ha vetado a sectores de Miami y de los EU interesados en invertir en la
isla. Incluso importantes empresas estadounidenses han manifestado su
interés por entrar al mercado de ese país, sobre todo cuando
las inversiones mexicanas, canadienses, españolas, francesas e
italianas en conjunto lo han hecho por más de 1,500 millones de
dólares. A finales de 1994 se dieron a conocer datos del Consejo
Económico y Comercial Cubano-Estadounidense, en los que se señalaba
que empresas como General Motors, Ford y la cadena de hoteles Radisson
estarían dispuestas a invertir en Cuba en cuanto tengan la mínima
oportunidad. Incluso se llegó a mencionar en el semanario Time
que un número creciente de bancos y empresas hoteleras estadounidenses
han realizado inversiones de riesgo compartido en la isla con firmas de
otros países para no quedar relegados de esa actividad en expansión.
Sobre todo cuando se estima que en 1997 llegaron a las playas cubanas
más de un millón doscientos mil turistas y gastaron cerca
de mil 300 millones de dólares.
Frente a esa realidad el propio presidente Clinton ha tenido que suspender
en cuatro ocasiones consecutivas por seis meses cada una el Capítulo
III de la Ley Helms-Burton. El 16 de enero de 1998 el presidente Clinton
volvió a ratificar dicho acuerdo. Según el portavoz de la
Casa Blanca, Michael McCurry, la suspensión del mandatario estadounidense
del capítulo III, fue "necesaria en función de los intereses
nacionales", agregando que ello contribuiría "de hecho a acelerar
la transición hacia la democracia en Cuba". Hay que recordar que
dicho capítulo autoriza a los estadounidenses a demandar en las
cortes federales a las empresas extranjeras que realicen sus negocios
en Cuba y utilicen las propiedades que les confiscó el gobierno
revolucionario cubano. La Ley Helms-Burton fue puesta en vigor el 12 de
marzo de 1996 y reiteradamente ha sido rechazada por la comunidad internacional
debido a que el Capítulo III y IV violan directamente acuerdos
internacionales y tienen una aplicación extraterritorial. Pese
a las suspensiones de esas medidas los congresos de México y Canadá,
naciones que son integrantes del Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (TLCAN), aprobaron leyes "antídoto" para contrarrestar
a la Helms-Burton y castigar a los EU en caso de su aplicación.
Hasta inicios de 1998 la única empresa que había sido afectada
por el Capítulo III de dicha ley fue la empresa canadiense Sherrit
Co., ya que las mexicanas Grupo Domos y Cemex, al igual que la italiana
Stet, se retiraron de Cuba por temor a represalias estadounidenses.
La particularidad de la reforma económica cubana, ha contado como
elemento básico al interior de la estructura económica de
la Isla con la gravedad de la crisis que ha llevado a 11 millones de cubanos
a padecer una amplia escasez que abarca desde combustibles hasta alimentos
y bienes de consumo básicos. La política de profundizar
las reformas ha pasado necesariamente por la reorientación económica
del modelo socialista. En la caracterización del ministro cubano
de economía, José Luis Rodríguez, Cuba opera en "una
economía de mercado en un contexto socialista y controlado que
ayudará a menguar la crisis".(8)
En ese contexto de modernización no se ha pretendido abandonar
las conquistas sociales. Probablemente de esta manera Cuba pueda enfrentar
los retos que hoy impone la globalización económica y la
necesaria reinserción de la isla a la economía mundial.
En virtud de estos cambios se puede entender que Cuba avanza cada día
en su reinserción al mercado mundial. En otras esferas económicas
el gobierno cubano ha realizado la reorganización de las estructuras
productivas y la liberalización del mercado agropecuario, industrial
y artesanal. Estas medidas tienen en lo interno el propósito de
estimular el poder adquisitivo del peso cubano, que desde las últimas
semanas de marzo de 1995 logró recuperarse en más de un
50% frente al dólar y llegar a un nivel mucho más estable
en los inicios de 1998, para así contribuir a sanear las finanzas
internas. También destaca como un signo positivo el hecho de que
en el comercio exterior cubano, las exportaciones hayan crecido en 1995
en un 3.5% esperándose para 1998 "un crecimiento del 10,7% en las
exportaciones, con una tasa del 26% de aumento en las no azucareras. Las
importaciones deberán crecer un 4,7%".(9)
Sin embargo, también se considera que Cuba no alcanzará
el objetivo inicial de un crecimiento de entre 2.5 y 3.5 porciento para
su economía en virtud de una sequí de 5 meses, un fuerte
huracán (George) y las afectaciones a la zafra azucarera, tal como
reconoció el vicepresidente Carlos lage en los inicios de 1998.(10)
Si el presidente Clinton se decidiera a levantar el embargo y entablar
pláticas sobre diversos temas con el gobierno cubano, nos encontraríamos
con un escenario más propositivo para la integración de
Cuba y del conjunto de toda la América Latina. Sin lugar a dudas
para los EU cada vez le queda más claro que Cuba es más
independiente de los viejos y nuevos bloques de poder. Ahora que se perfila
con mayor nitidez su independencia, en lo económico y frente al
nuevo proceso de globalización surge necesariamente la aspiración
de integrarse al mercado mundial. Sin embargo, también se plantea
la viabilidad económica de un país carente de gran cantidad
de materias primas fundamentales para el buen funcionamiento de su economía,
como le ocurre a la mayoría de los países del archipiélago
caribeño. En este sentido, la apertura económica cubana
trata de responder a ese reto. De ahí que Cuba busque mayores relaciones
económicas y comerciales con otras naciones del orbe y la reforma
económica en ese país es un aliciente y estímulo
para alcanzar esos objetivos. En ese contexto económico de Cuba
es como podemos analizar sus relaciones actuales con España 2.
La política de Aznar hacia Cuba Uno
de los países de América Latina que ha enfrentado una de
las situaciones más difíciles en diversos planos es Cuba.
Tan sólo en los últimos cuarenta años ha tenido que
sortear una serie de conflictos. Primero la guerra de liberación
contra la dictadura militar de Fulgencio Batista que llevó al triunfo
de la Revolución Cubana en 1959. Más tarde en los inicios
de los años sesenta comenzó su radicalización en
la medida que arreciaba el enfrentamiento y el bloqueo económico
impuesto por el gobierno estadounidense, cuestión que llevó
a Cuba a insertarse en el ex bloque socialista. Con el derrumbe de este
último a finales de los ochenta y principios de la presente década,
Cuba quedó por primera vez desde el descubrimiento y la conquista
de América virtualmente independiente de cualquier potencia del
mundo.
Sin embargo, fue también un momento en el que comenzó a
vivir una de las etapas más críticas en su enfrentamiento
con el gobierno de Estados Unidos, que se ha visto más que evidenciado
con la aprobación de la llamada "Ley Helms-Burton". Este instrumento
ha tenido el propósito de avalar y justificar la política
intervencionista del Congreso y el gobierno estadounidense en la era de
la posguerra fría.
En la lógica de esa política anticubana, resulta que junto
con Cuba también se han afectado de una manera directa otros países.
Particularmente aquellos que son sus principales socios comerciales: México,
Canadá y España. Habría que resaltar que paradójicamente
el gobierno español de José María Aznar en sus primeros
momentos de administración se inclinó como un aliado de
Washington y de los sectores anticastristas de Miami contra La Habana.
Si bien a nivel mundial las condenas contra la Helms-Burton ha sido generalizadas
y el gobierno español se ha sumado a ellas, en la práctica
de su relación bilateral con Cuba se mostró un gran contraste.
A pesar de que en diversas asambleas de las Naciones Unidas consecutivamente
se ha aprobado por abrumadora mayoría resoluciones que exigen el
fin del criminal embargo económico de Estados Unidos, esta nación
lo ha mantenido y prolongado. Por ejemplo, el 16 de octubre representantes
de 157 naciones votaron en la sede de la ONU la condena al bloqueo estadounidense
y sólo 2 países lo hicieron en contra: EU e Israel, siendo
ésta la séptima ocasión en que se aprueba en la ONU
una resolución contra las sanciones de EU. Una de las primeras cuestiones que resaltó en el diferendo entre el gobierno de Aznar y el del presidente Fidel Castro, fue que la administración española veía como prioritario en su relación con Cuba que ella aceptese una "transición democrática", cuestión que ha sido empleada hasta noviembre de 1998 por el canciller español Abel Matutes.(11) Primeira
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En el caso del turismo en Cuba, él ha contado con un crecimiento
sostenido y se le considera una de las áreas más dinamicas
d ela economía cubana. Eso explioc la prsencia de empresas mexicanas
y españolas en esa actividad. Unos indicadores sobre esa actividad
nos indican que: "Desde 1990 el crecimienrto del sector turístico
en Cuba ha sido sostenido. Por ejemplo, en el periodo 1990-94 la Isla
tuvo un crecimeitno promedio anual del 16% en el numero de visitantes,
que la ubicó con una participación del 4.3% del mercado
turístico regional. En el mismo periodo, el Caribe experimentó
un crecimiento promedio anual de sólo 4.8%", cf. Gerardo
González Nuñez, "La integración de Cuba en el Caribe.
Una valoración empresarial", Nueva Sociedad, núm.
151, Caracas, septiembre-octubre de 1997, pp. 178-191.. (6)
Novedades, 4/11/98, p. B6. (7)
Irela, op. cit., p. 28. (8)
Unomásuno, 10/10/98, p. 26. (9)
Trabajadores, La Habana, 15/ 12/97, p. 3. (10)
La Jornada, 4/11/98, p. 62 (11)
Cf. Novedades, 11/11/98, p. A3. |
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