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Artigos
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Los viajes de Martí por Centroamérica(1) por Adalberto Santana(2) Investigador del Programa Universitario de Difusión de Estudios Latinoamericanos (PUDEL/UNAM) |
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Martí
inició su primer periplo por los países centroamericanos
cuando se ve obligado a dejar territorio mexicano, precisamente en un
momento en el que comienza la dictadura del general Porfirio Díaz
en México. Preocupado por el destino de su segunda patria (México)
y por lo que a ese país debía, así como por su exilio
forzado, Martí escribirá: "Y así, allá como
aquí, donde yo vaya como donde estoy, en tanto dure mi peregrinación
por la ancha tierra, -para la lisonja, siempre extranjero; para el peligro,
siempre ciudadano".(3)
Antes de partir de México, en diciembre de 1876 recibe de manos
Juan Ramón Uriarte, ministro plenipontenciario de Guatemala en
México recomendaciones para distintas personalidades de ese país
centroamericano a donde continuará su exilio político. El
30 de diciembre de 1876 José Martí arribó por ferrocarril
al puerto de Veracruz procedente de la ciudad de México, ahí
abordó el vapor Ebro con rumbo a Cuba. Cuatro días después
llegó a la Isla, (el 6 de enero de 1877) donde entró en
forma semiclandestina. Es decir, con documentación en la que sólo
figuran sus segundos nombre y apellidos (Julián Pérez).
En ella sólo estuvo el tiempo necesario para realizar algunas diligencias
familiares, políticas y literarias. En su breve estadía
en Cuba recibirá del guatemalteco José Mariano Domínguez
(padre de sus amigos Fermín y Eusebio) cartas de recomendación
para personalidades de ese país centroamericano, entre ellas para
Justo Rufino Barrios, presidente liberal de Guatemala. Así, para
el día 24 de febrero parte en el vapor City of Havana a Yucatán,
llegando cuatro días después al puerto de Progreso.(4)
Para el 5 de marzo finalmente inicia su viaje a Guatemala, cuando en esa
época las comunicaciones por esa parte del Caribe eran en muy rudimentarias
y se traslada por el litoral yucateco y beliceño en canoa. Así,
el joven Martí que contaba con 24 años se adentra en el
Mundo Maya navegando por el litoral caribeño y llega en ese primer
periplo centroamericano a Belice.(5)
En esa colonia inglesa, estuvo un breve tiempo.(6)
Ya inserto en el mundo garífuna desde Belice, Martí se dirige
a territorio de Guatemala entrando por Livingstone. Ahí descubre
y anota sus impresiones que sobre ese nueva dimensión de la cultura
caribeña: Hablan
su caribe primitivo, su dialécto puro; ellos no lo han mezclado,
como en México, con palabras españolas para las innovaciones
españolas. O han inventado sus palabras, o las tenían, lo
que acusa natural riqueza. Y !que manera de hablar!... Son locuaces con
la lengua, con los ojos, con las caderas, con las manos. Tienen para cada
letra una, no mirada, sino transición de ojos diferente. Sí
dijeran amor, estas mujeres quemarían.(7)
Desde
ese remoto lugar del caribe guatemalco, Martí inició su
recorrido por el país centroamericano. Era un momento en que la
oleada liberal sacudía a Centroamérica y en Guatemala gobernaba
una nueva generación de liberales que se distinguía por
su pragmatismo y sus ideas positivistas. Apenas en 1871 había triunfado
el liberalismo guatemalteco en el que dominaba la figura de Justo Rufino
Barrios, "un caudillo joven y acaudalado, plantador de café en
sus haciendas próximas a la frontera mexicana".(8)
Barrios gobernó Guatemala entre 1873 y 1879, con la predica del
pensamiento liberal. El cual justificó la eliminación de
todos los fueros y privilegios de que gozaba la Iglesia católica
y por lo tanto el Estado quedaba encargado del manejo de la educación.
En ese contexto la educación en Guatemala desempeñó
un papel cardinal durante ese periodo en el que Martí resultó
el profesor ideal para el proyecto liberal guatemalteco. El
programa educativo estuvo marcado por la introducción del positivismo,
el desarrollo de escuelas primarias, la creación de institutos
de educación media en las principales ciudades del país
y la modernización de la Universidad de San Carlos, con un énfasis
manifiesto en las profesiones liberales.
Así, José Martí después de viajar desde Livingstone
hasta la ciudad de Guatemala donde llegó en los comienzos del mes
de abril de 1877, logró incorporarse como profesor la Escuela Normal
Central. En ella quedó adscrito por medio del director José
María Izaguirre, también cubano, ya que tenía amplias
referencias de Martí.
Durante ese tiempo el joven profesor cubano, comenzó a relacionarse
con diversos actores políticos guatemaltecos y conoció al
ministro de relaciones exteriores, Joaquín Macal. En el desarrollo
de sus contactos oficiales, el gobierno guatemalteco en ese mismo mes
de abril le solicitó una obra teatral que Martí la tituló:
Patria y Libertad.(9)
En ese mismo mes Martí conoció personalmente al presidente
Justo Rufino Barrios.
Para el mes de mayo de 1877, logra ingresar como profesor de la Universidad
de San Carlos donde llegó a impartir las cátedras de Literatura
francesa, inglesa, italiana y alemana, así como la de Historia
de la Filosofía.(10)
Cátedras que impartirá en la Facultad de Filosofía
y Letras de la más destacada universidad centroamericana del siglo
XIX. Otras instituciones a las que Martí se incorporó durante
sus días de Guatemala fueron: la Sociedad Literaria El Porvenir
(mayo 1877), en ella llegó a ser vicepresidente a partir del 25
de julio después de un elocuente discurso que pronunció
en el Teatro Colón, cuando se conmemoró la fundación
de la ciudad de Guatemala; y la Academia de Niñas de Centro América
(17 de junio de 1877), donde conocerá a la estudiante María
García Granados, hija del ex presidente guatemalteco Miguel García
Granados.(11)
Asimismo, durante su residencia en el país centroamericano que
abarcó desde el mes de marzo de 1877 hasta finales de julio de
1878, dictó diveras conferencias y escribió numerosos trabajos.
Uno de ellos titulado Guatemala, obra que se publicó
en México en forma de folletín en el periodico mexicano
El Siglo XIX en 1878.(12)
En otro breve ensayo, referido a sus viajes por esas tierras mesoamericanas,
y en particular sobre la propia Guatemala, Martí describe el siguiente
paisaje: Guatemala
es una de esas regiones, -hechas como para aplacar la ardiente sed de
los hijos de los países viejos,-y para comprobar la perpetua frescura
y la generosidad maternal de la Naturaleza. Nos hemos convencido de ello
tras vivir en sus tranquilas ciudades, después de cruzar sus verdes
valles, y ver la cima amarilla de sus volcanes reflejarse en el agua serena
de sus grandes lagos.(13)
En los sectores conservadores guatemaltecos se ve a José Martí,
por su prédica, pensamiento y enseñanzas como un enemigo.
Situación que emerge junto con el intento de una conspiración
en contra del presidente Justo Rufino Barrios, a lo que Martí responde
con su firma en un manifiesto dirigido a Barrios, condenando el intento
golpista de la reacción.(14)
De ella se hace enemigo Martí, dado que el propio joven maestro
cubano dice en carta a Valero Pujol fechada el 27 de noviembre de 1877,
refiriéndose a su situación política en Guatemala:
"Vivir humilde, trabajar mucho, engrandecer a América, estudiar
sus fuerzas y revelárselas, pagar a los pueblos el bien que me
hacen: éste es mi oficio".(15)
Dos días después de escribir aquella carta, parte para la
ciudad de México el 29 de noviembre, con el objeto de contraer
matrimonio con su compatriota Carmen Zayas Bazán. Su viaje de Guatemala
a tierras mexicanas lo realiza por medio de una travesía que parte
por mar desde el puerto de San José hasta el de Acapulco. Estando
en la capital mexicana, José Martí llegó a hospedarse
en casa de su entrañable amigo Manuel Mercado (en las calles de
Mesones núm. 11), durante esos días entrega a su amigo mexicano
el manuscrito Guatemala, para su futura edición. Finalmente
consumada la boda religiosa en la iglesia del Sagrario Metropolitano de
la ciudad de México el 20 de diciembre, ambos parten a inicios
de 1878 para Guatemala el 26 de ese mes. El regreso de Martí al
país centroamericano se hace por la misma vía utilizada.
Su retorno lo conserva Martí en lo más profundo de sus sentimientos.
Por ello lo recuerda años más tarde en su poema "La niña
de Guatemala", donde escribe:
...Ella, por volverlo a ver,
Salió a verlo al mirador:
El volvió con su mujer:
Ella se murió de amor.
Ya en Guatemala para marzo de 1878 piensa marcharse del país debido
al ambiente hostil en los círculos oficiales en su contra. Martí
para ese entonces contaba con 25 años. En una carta a su amigo
Manuel Mercado, fechada el 30 de marzo de 1878, refiendose a su situación
en la Universidad le comenta: Aquí,
por celos inexplicables del Rector de la Universidad, hombrecillo de cuerpo
y alma, a quien no he hecho más mal que elogiar en un discurso
mío otro discurso-lectura suyo que no merecía elogio -me
he quedado siendo catedrático platónico de Historia de la
Filosofía, con alumnos a quienes no se permite la entrada en clase;
y sin sueldo. En cambio, se me anuncia que se me nombrará catedrático
de la Ciencia de la Legislación.-Se me abriría con esto
un vasto campo, y yo sembaría en él la mayor cantidad de
alma posible.-Doy gratuitamente una clase de filosofía: el mejor
sueldo es la gratitud de mis discípulos.(16)
Así, en ese ambiente para el mes de abril de 1878 José Martí
también tiene que renunciar a la Escuela Normal, en virtud de que
el presidente guatemalteco Justo Rufino Barrios, había depuesto
arbitrariamente, al director de esa institución al cubano José
María Izaguirre.
Como resultado de esa situación en la que le resultaba difícil
seguir en Guatemala, y con la muerte de María García Granados,
Martí pensó en la posibilidad de emigrar a Honduras o al
Perú. Sin embargo, ante la insistencia de su esposa y familiares
decide regresar a Cuba. Así, finalmente el 27 de julio de 1878
abandona Guatemala junto con su esposa, Carmen Zayas Bazán rumbo
a La Habana",(17) pero el
viaje lo planea cruzando territorio de Honduras. Martí
en Honduras(18) Honduras
es otro país centroamericano en que por un breve tiempo Martí
va a conocer. Pero también es una nación que que figura
de una manera profunda en la vida y obra del joven patriota cubano. Martí
realizó un único viaje a Honduras. Una primera referencia
a ese periplo, aparece en la carta que José Martí le dirige
a su amigo Manuel Mercado, fechada en Guatemala el 20 de abril de 1878.
En ella le manifiesta después de comentarle su renuncia a seguir
en Guatemala, su deseo de ir a trabajar en Honduras. Al respecto el propio
José Martí escribe en esa comunicación epistolar,
refiriéndose a Ramón Rosa el más destacado intelectual
hondureño de la segunda mitad del siglo XIX: Hablaré
al Ministro de Honduras, hombre civil, joven y de letras, que está
ahora aquí; si me ofrece, enseñando, un medio de vivir,
iré a Honduras, por ser barata la tierra, y para mi heroica Carmen,
más corto y más cómodo el viaje; si me lo ofrece,
lograré de mis acreedores una tregua, y buscaré medio de
ir al Perú.(19) (1).
Ponencia presentada en el IV Congreso Centroamericano de Historia, Managua,
Nicaragua, 14 a 17 de julio de 1998. (2).
Investigador del Programa Universitario de Difusión de Estudios
Latinoamericanos, UNAM. (3)
José Martí, "Extranjero", publicado en El Federalista,
México, 16 de diciembre de 1876, Obras completas, tomo 6,
La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, p. 363. (4)
Estando en Yucatán se reencuentra y despide de su familia que en
el vapor Ebro se dirigen a Cuba y hacen escala en el puerto de Progreso.
Así también estando en Mérida se reune con miembros
de la colonia cubana y con intelectuales yucatecos, cf. Carlos
Borjóquez Urzaiz, Cubanos patriotas en Yucatán, Mérida,
Universidad Autónoma de Yucatán, 1988. (5)
Sobre el recorrido de Martí por el Caribe oriental mesoamericano
dejó escrito destacados testimonios de aquel escenario que le toco
visitar, donde a su vez plazmó sus impresiones sobre la vida cotidiana
de ese rincón de nuestra América caribeña: "Jolbos",
"Isla de Mujeres" y "Livingstone", Obras completas, tomo 19, pp.
23-39. (6)
Cf. la historia del Belice durante el siglo XIX en: Francesca Gargallo
y Adalberto Santana, Belice: sus fronteras y destino, México,
UNAM, 1993. (7)
José Martí, "Livingstone", Obras completas, tomo
19, p. 38. (8)
En esa etapa de la historia de Guatemala señala el historiador
Héctor Pérez Brignoli: "La reforma agraria fue rápida
y radical: expropiación de los bienes eclesiástico (1873),
abolición del censo enfitéutico (1877, dicho censo daba
derechos perpetuos de arrendamiento) y venta y distribución de
baldíos (entre 1871 y 1883 fueron vendidas 387.775 hectáreas).
Con ellas se constituyó un mercado de tierras, basado en la propiedad
privada, en la región más apta para el cultivo del café,
esto es, las laderas del Pacífico y las tierras del centro hasta
una altura de 1.400 metros". Asimismo agrega dicho historiador en torno
a las características del régimen que en el año en
que llegó Martí a Guatemala: "El Reglamento de Jornaleros
de 1877 resucitó el mandamiento colonial, obligando a las comunidades
a proporcionar trabajadores temporales, y reguló las habilitaciones
(adelantos de dinero que obligaban compulsivamente a los trabajores indígenas
con un hacendado). Todo ello se complementó con las leyes que repremían
la vagancia y un sistema de control político local". Asimismo en
la esfera la reforma guatemalteca basada en el lema "Paz, educación
y prosperidad material" tomó las características de "un
furioso anticlericalismo y el fomento de las obras y servicios públicos
exigidos por la gran expansión del café. Se construyeron
caminos y puertos y se inició la gran obra del ferrocarril hacia
el Atlántico (inaugurado en 1908) la ruta ideal para exportar el
café en ausencia del canal de Panamá (abierto en 1914).
Las crecientes necesidades financieras condujeron a emprestitos externos,
y muy pronto el propio Estado y los comerciantes locales perdieron el
control de la banca, el comercio de exportación y las finanzas",
Breve historia de Centroamérica, México, Alianza
Editorial Mexicana, 1989, pp. 95-96. (9)
Es una obra épica en la que se desarrolla una crítica sobre
el sometimiento y la explotación de los indígenas por el
sistema colonial español y la iglesia católica. Sobre dicha
obra el propio Martí escribió: "Antonio Batres, de Guatemala,
tiene un drama mío, o borrador dramático, que en unos cinco
días me hizo escribir el gobierno sobre la independencia de Guatemala",
Patria y Libertad (Drama Indio), Obras completas, tomo 18,
p. 129. (10)
Sobre los pormenores de su desempeño docente en esas instituciones
guatemaltecas y sobre su renuncia a las mismas, puede consultarse la carta
que José Martí le dirige a su amigo mexicano Manuel Mercado,
fechada en Guatemala el 20 de abril de 1878. Cf. Obras completas,
tomo 20, p. 47. (11)
A María García Granados la evocara años después
en su célebre poema: "La niña de Guatemala", poema inserto
en los Versos Sencillos publicado en Nueva York en 1891, Cf.
Obras completas, tomo 16, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales,
1975, p. 78-79. María García Granados falleció en
Guatemala el 10 de mayo de 1878 en los días en que Martí
se había decidido abandonar Guatemala pensando en la posibilidad
de radicar en Honduras o Perú. (12)
Cf. Obras completas, tomo 7, p. 111-158. (13)
José Martí, "La América Central", Obras completas,
tomo 19, p. 75. (14)
Documento publicado el 11 de noviembre de 1877 en el periodico oficial
El Guatemalteco. (15).
José Martí, "Carta a Valero Pujol, Director de El Progreso",
Obras completas, tomo 7, p. 112. (16)
Obras completas, tomo 20, p. 46. (17)
Fryda Schultz de Montovani, Genio y figura de José Martí,
Buenos Aires, Editorial Universitaria de Buenos Aires, 1968, p. 18. (18)
Una primera versión de esta parte fue publicada con el título:
"Honduras en la vida y obra de José Martí", Cuadernos
Americanos, Nueva Epoca, núm. 51, año IX, vol. 3 (mayo-junio
1995), pp. 221-231. (19)
Carta a Manuel Mercado, anteriormente mencionada, Obras completas,
La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, tomo 20, p. 48. |
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