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Trujillo: mito y emblemática de una dictadura
por Paola Torres de la Cruz



En el imaginario del dictador el comunismo se fue convirtiendo en el enemigo a vencer, y se fue ganando una “bien ganada” su fama de acérrimo enemigo del comunismo, porque según sus propias palabras: no tendría contemporarizaciones para aniquilar todo brote comunista interno y colaboraré con toda la decisión y la eficacia de que sea capaz para desterrarlo de nuestra América... esta no es una actitud caprichosa ni oportunista, sino efecto de una convicción profunda de que el comunismo entraña la negación de los atributos de la personalidad humana, la destrucción de las raíces de nuestra cultura, el mayor obstáculo para el avance de nuestra civilización y el más serio peligro para el tesoro espiritual de que somos herederos los hombres occidentales. Por eso mi Gobierno estará al lado de los Estados Unidos y colaborará con él sin reservas para poner un valladar de voluntades, de pensamientos y de energía pragmática a la amenaza del comunismo”.[44]

Desde 1947 se prohíbe terminantemente el comunismo en la República Dominicana[45], medida que le sirve perfectamente para eliminar cualquier individuo que representara un peligro para el régimen, pues al ser tachado de “rojo” o “comunista” se convertía automáticamente en un paria social que era sujeto al abandono de amigos y familiares (temerosos de correr la misma suerte); alguien a quien nadie empleaba y era sometido de manera constante al incesante asedio de los miembros del SIM (Servicio de Inteligencia Militar).

En su megalomanía, la defensa de la moralidad y los valores cristianos y su lucha contra el comunismo no se circunscribía a la Dominicana: se extendían a todos aquellos países que tenían gobiernos perturbadores; así, en 1946 intenta derribar al presidente venezolano Medina Angarita[46]; en 1945 inicia un ataque sistemático contra el gobierno de Grau San Martín en Cuba[47]; fustiga a todos aquellos que protegen el incesante flujo de exiliados políticos dominicanos: el gobierno costarricense de Figueres; los de Arévalo y Arbenz en Guatemala, que acogen a la mítica Legión del Caribe, integrada por los veteranos de la fallida expedición contra Trujillo de Cayo Confites (1947) y por aventureros liberales e izquierdistas que causaron una constante preocupación al dictador. Apoya a Somoza en Costa Rica, subvenciona a Castillo Armas para deponer a Arbenz y aunque mantiene relaciones formales con Haití, costea un movimiento para eliminar a Duvalier, porque Jefe en la Isla nada más él.

Todas estas historias entretejidas van conformando el mito trujillista, mito que sigue jugando un papel fundamental en la vida dominicana. Ciertas características de su estilo de gobernar siguen presentes en políticos contemporáneos, como en Joaquín Balaguer, ese personaje desconcertante y esquivo que ha sido presidente de la República Dominicana en siete ocasiones y quien, a pesar de sus 95 años, continua rigiendo sutilmente la vida política dominicana. Balaguer en su libro autobiográfico “Memorias de un Cortesano en la Era de Trujillo” define un régimen que él mismo contribuyó a construir:

“Todo el sistema político trujillista gira en torno al culto a la personalidad. Puede ser que ese rasgo se descubra también en situaciones semejantes creadas en distintos países de América, pero no con el grado que la divinización del caudillo alcanzó en la República Dominicana. Trujillo no sólo sojuzgó la voluntad, sino el pensamiento mismo de sus conciudadanos. La vida nacional, durante más de 30 años fluctúa totalmente en torno a su nombre y obedece a las directrices de su carácter absorbente”.[48]

La dictadura de Trujillo sumió al país en un sopor: “lo peor de aquella época consistió en la aceptación por todos, o por casi todos, de aquel cataclismo social como un hecho irremediable”[49]. Pocas eran los personajes que se atrevían a no rendir pleitesía al “Amo absoluto”. Excepcional es el caso del Dr. Darío Contreras quien, cuando se disponía a realizar una cirugía a Trujillo tuvo que responder a la consternada pregunta de un hermano del dictador, “Doctor ¿ y qué pasa si el Jefe se muere?, Contreras se limitó a contestar: “Si se muere hiede a los cinco días”.[50]

La figura de Trujillo ha permanecido con tal fuerza en el imaginario dominicano que mientras permaneció su cadáver en un cementerio de París la procesión de los exiliados dominicanos -producto de las diversas represiones políticas del pasado siglo- en una suerte de exorcismo coprofílico terminaban sus fiestas defecando y orinando en la lápida del “Chivo”.

Sin embargo, estos rituales lejos de borrar la inquietante imagen del fantasma lo mantienen vivo en la memoria colectiva. Trujillo no es sólo el sanguinario dictador, el “Benefactor de la Patria” es recordado por muchos como el primer, y único presidente que pagó totalmente la deuda externa del país; sentó las bases de un estado moderno, reprimiendo cualquier enemigos y eliminando las luchas caudillistas y algunos no dejan de experimentar un “dejo de nostalgia” por una pasado época de “Paz, Orden y Progreso”:


“Nací cuando aquí éramos todos una cosa igual. El que estudió tenía vergüenza o raza. El resto, éramos animales, burros caminando, Trujillo hizo que progresáramos... Trujillo fue el hombre que empezó a cobrarnos la cédula y la pagamos con gusto; nos puso a trabajar diez tareas a cada hombre dominicano, para que hubiera víveres. Usted se acostaba con dos mil pesos por ahí y nadie tenía miedo, porque ninguno se atrevía a cucutear (revisar) los bolsillos si uno estaba borracho o enfermo. Si alguien lo veía, ya estaba delatado y podía perder la cabeza. Había respeto.”[51]
(Testimonio de Pedro Leclerc, habitante de Dajabón, que colaboró en el entierro de los haitianos asesinados en 1937)

¿Por qué la actualidad del mito de Trujillo? ¿a qué necesidades obedece que, a pesar de los años transcurridos su figura mítica siga teniendo un peso específico en la vida dominicana y sea un constante elemento de referencia?

La fascinación por este personaje sanguinario y contradictorio sigue presente y aun es eficaz para subyugar a propios y extraños: La figura de Trujillo genera sentimientos encontrados y ambiguos. El poder omnímodo que ejerció el dictador es simultáneamente temido y respetado.

Para un sector de la población la Era de Trujillo significó una época de esplendor, el momento en que ese pequeño país caribeño se coloca en el escenario mundial: declara la guerra a la Alemania nazi[52] y al fascismo italiano; se enarbolaba como defensor de la democracia y protector de los perseguidos por razones políticas o religiosas (aunque seamos conscientes, años después, que las razones de tal recepción eran muy ajenas al humanitarismo); logra la independencia económica y soluciona de manera “tajante” el problema de la inmigración haitiana.

Trujillo se atreve, en su muy personal estilo, a solucionar muchos de los conflictos latentes en la sociedad dominicana: Ante una “identidad difusa” refuerza toda una ideología sobre los orígenes gloriosos de la nación dominicana, mezcla de indígenas indomables y orgullosos y de españoles de “buena casta” y probada condición moral. Todos los vicios y peligros sólo podían atribuirse al pueblo haitiano y toda “degeneración”, racial o moral, era fruto de las continuas incursiones haitianas al lado este de la isla.

Al crear un enemigo común fortalece los lazos de solidaridad, logra una cohesión ante una “alteridad” que amenaza, confiere al haitiano ese “peligroso otro” que está contenido en uno mismo. Con la matanza de haitianos, simbólicamente se eliminaba de tajo lo “negro, salvaje, bárbaro e ignoto” que se teme descubrir en si mismo.

En el imaginario Trujillo asume, quizás, un papel heroico, dejando de lado las consideraciones morales sobre el papel del héroe y considerando la definición de Roger Caillois de que héroe es aquel que encuentra una solución a los conflictos sea esta “una salida feliz o desdichada”.

Este “héroe como proyección del propio individuo: como imagen ideal de compensación que tiñe de grandeza su alma humillada” [53]-, puede llevar a cabo el acto tabú y solucionar con la transgresión los conflictos que a los hombres las prohibiciones sociales y culturales les impiden resolver[54].

Y este héroe tiene una doble función: soluciona el conflicto y carga con las culpas, “de allí su derecho superior, no tanto al crimen, como a la culpabilidad, siendo la función de esa culpabilidad la de halagar al individuo que la desea sin poderla asumir”.

Resumo: O artigo traça o processo de mitificação do ditador Rafael Leonidas Trujillo que domina com crueldade a Republica Dominicana por 31 Anos. A criação do mito foi possivel porque, citando Roger Callois, [ Trujillo] “ é um herói como projeção do próprio indivíduo, como imagem ideal de compensação que pinta de grandeza sua alma humilhada”.

Abstract: This article tracks down the construction of the mythical figure of Rafael Leonidas Trujillo, the vicious dictator of the Dominican Republic for the last 31 years. The myth owes its development to the fact that “[Trujillo] is a hero that functions as a projection of the individual himself, as an ideal image of compensation that adorns with grandeur his humiliated soul”.


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[44] Herrera Báez, Porfirio. “Génesis y trayectoria de la política anticomunista del Generalísimo Trujillo”. En: La Era de Trujillo. Coord. Abelardo Nanita. Colección La Era de Trujillo. 25 años de Historia Dominicana. Impresora Dominicana. Ciudad Trujillo, 1955. Tomo I, # 7. Pág. 217

[45] Galíndez, Jesús de. La Era de Trujillo. Editora Cole, Santo Domingo, 1999. Pág. 365

[46] Ídem. Pág. 188

[47] Ídem. Pág. 194

[48] Balaguer, Joaquín. Memorias de un cortesano en la “Era de Trujillo”. Editora Corripio, Santo Domingo, 1996. Pág. 65

[49] Ídem.

[50] Ídem. Pág. 91

[51] Lora, Ana Mitila. Sepultureros del genocidio. Periódico Listín Diario, Santo Domingo, República Dominicana, 23 de mayo de 1999. Págs. 14 A – 15 A.

[52] Hitler, ante ésta declaración, se limitó a hundir el único barco importante de la Marina de Guerra Dominicana.

[53] Caillois, Roger. El mito y el hombre. Fondo de Cultura Económica. México, 1993. Pág. 27

[54] Ídem. Págs. 28-29

 
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