![]() |
|
|
![]() |
|
||
| |
||||||
|
Artigos
e Publicações
|
|
ITINERARIOS
CREYENTES DEL CONSUMO NEO ESOTÉRICO |
2) El esoterismo como reencuentro con el catolicismo popular Lo
nuevo y lo viejo se organiza desde la complementariedad
de la magia popular ligada con las prácticas no oficiales
del catolicismo popular y las nuevas ofertas esotéricas
importadas de las tradiciones orientales. La incorporación
de nuevos saberes esotéricos, más que simbolizar
lo nuevo, adquieren sentido y validez en la capacidad de
reencontrarse con la tradición popular, y llenan
el hueco que el catolicismo contemporáneo, más
racionalizado y moderno, había despreciado, al dejar
de un lado el misterio que caracterizaba los rituales del
catolicismo preconciliar. Estas prácticas combinan
las tradiciones añejas de los yerberos y el curanderismo
tradicional, y las culturas prehispánicas, con las
nuevas ofertas esotéricas. Estas últimas se
conforman a partir de la incorporación heterodoxa
de símbolos y prácticas rituales que provienen
tanto de tradiciones orientales y como de la neo esoteria,
por ejemplo, saberes sobre magia blanca, conocimientos metafísicos,
parapsicología y técnicas de meditación
trascendental que amplían los saberes y prácticas
tradicionales. En estos casos no se percibe una tensión
o un conflicto entre su pertenencia y sus creencias incorporadas,
sino más bien una asimilación de nuevos significantes
que renuevan y dotan de continuidad a las representaciones
latentes sobre la relación entre magia-catolicismo
popular, con profundas raíces indígenas. Los
nuevos conocimientos y experiencias son leídos como
una continuidad de la cultura mágico-religiosa que
les fue transmitida durante su infancia, como parte de un
catolicismo popular, no oficial, que hace prevalecer los
saberes mágico religiosos de sus antepasados rurales
en indígenas.[9] Un
ejemplo de estas nuevas búsqueda de religiosidad
mística, son los grupos mexicanistas (como son el
de Reginos y el Mancomunidad de la América Iniciática
Solar: "Mais") que conjugan elementos de diferentes tradiciones
religiosas: básicamente constituyen un sincretismo
con elementos tomados de las religiones orientales (hinduistas,
budistas); de sabidurías prehispánicas y de
las actuales culturas indígenas mexicanas, y del
catolicismo popular. Estos tres componentes encuentran formulas
de interpretación universal en cuanto incorporan
elementos básicos del discurso New Age, éste,
aunque enriquecido por las culturas locales, permite redimensionar
y situar dentro de un movimiento y una tradición
creyente a estos nuevos sincretismos. Ello porque lo novedoso
requiere de la legitimación que da la tradición
para perpetuar sus nuevas formas de generar identidades
pues, aunque novedosas, coinciden con lo tradicional en
la búsqueda de la "constitución imaginaria
del linaje de creyentes y su realización social en
una comunidad" (Hervieu- Léger 1996: 39).
En los casos estudiados, la institución se difumina
en la producción simbólica de una memoria
que dota de continuidad a las prácticas mágicas
y espiritistas de una añeja tradición popularizada
del catolicismo (no oficial) con raíces agrarias
e indígenas, y una oferta novedosa de diversas técnicas
esotéricas, algunas muy antiguas, pero que han sido
refuncionalizadas por la cultura de masas y por la nebulosa
esotérica, incorporadas de manera novedosa a la cultura
urbana contemporánea, para adecuarse a las nuevas
necesidades sociales. Por ejemplo, en uno de los casos estudiados,
las “vibras” u energías son equiparadas
con los espíritus que se manifestaban en formas del
catrín (el demonio representado bajo la forma del
caballero elegante vestido de negro); el culto al Ángel
de la guardia con los ángeles originarios de la tradición
judeo-cristiana; el Karma con la idea providencialista del
destino; el incienso y el copal con la función simbólica
del agua bendita. Este ejemplo nos permite afirmar que la
incorporación de estos nuevos conceptos y técnicas
que provienen de la nebulosa esotérica no han suplantado
a aquellas que se derivan de los conocimientos mágicos
de la cultura de la religiosidad popular, sino que se han
incorporado como técnicas complementarias que, en
lugar de crear tensión o ruptura, se refuerzan y
coexisten en un nuevo texto individualizado donde no existe
la disonancia cognitiva ni las rupturas con la tradición
creyente.
3) Reelaboración New Age del catolicismo Son
individuos que forman parte activa de una comunidad emotiva
con características New Age. Este movimiento
se compone de una red flexible de movimientos espirituales
que no están integrados a un liderazgo único,
pero que comparten un sentido utópico para energías
duales que afectan el mundo lograr, que se lograra mediante
la transformación mística radical del individuo
(Melton 1990). En una investigación sobre movimientos
New Age en Guadalajara se detectaron 37 grupos, entre los
cuales más de la mitad eran filiales a movimientos
religiosos internacionales –en su mayoría relacionados
con grupos de Estados Unidos-- , el resto habían
sido creados en el ámbito latinoamericano (3), otros
eran comunidades de origen nacional (2) y pequeños
grupos locales. Uno de los rasgos principales de los grupos
es que mantienen relación con distintas redes a nivel
planetario. Este movimiento no promueve la exclusividad
de marcos creyentes, ni de afiliaciones religiosas. (Gutiérrez
1996: 21-22). Existen distintos grados de involucramiento
y compromiso con el movimiento que va desde el consumo de
ciertos productos, prácticas, símbolos y creencias
identificadas con el movimiento, hasta miembros activos
de comunidades y redes Nueva Era. La mayoría de sus
integrantes y simpatizantes son profesionales, de clase
media a la alta. En algunos casos existe un proceso intenso
de conversión religiosa explicita al movimiento de
la Nueva Era, aunque en la mayoría de los casos no
implica la pertenencia formal y normativa a una organización
(muchos new agers manifiestan no tener religión
y otros continúan identificándose como cristianos),
sí implica la participación activa y comprometida
en una comunidad concreta y próxima, o en una red
que conecta individuos que están en la misma frecuencia
a lo largo del planeta. La
pertenencia comunitaria, sea con lazos cara a cara o basada
en redes emotivas, promueve marcos de referencialidad simbólica
a una comunidad imaginada universal que es la red de creencias,
prácticas, saberes, y transformación en los
modos de vida que conforman la religiosidad basada en la
Nueva Era. Promueve un nuevo nivel de conciencia universal,
en una concepción holística, basada en la
energía cósmica como fuerza y noción
integradora del universo, que fomenta la unidad y perfeccionamiento
interior del individuo, la comunión con la naturaleza
y con el cosmos. Desde su participación en comunidades
emotivas, y los itinerarios de consumos, reformulan los
marcos interpretativos para explicar la vida diaria y para
formular el sentido último de las vidas en relación
con una noción del cosmos (Gutiérrez 1998b:
335).
A lo largo de los estudios de caso que nutren los tres modelos
aquí propuestos,[9]
se puede afirmar que desde el punto de vista de una ortodoxia,
o de las instituciones, los menús constituidos pueden
parecer incoherentes; pero desde el punto de vista de los
usuarios, son siempre producciones con coherencia, aunque
sea situacional, utilitaria o provisional. En la composición
de menús religiosos individualizados opera una doble
lógica: la pragmática y la lógica de
experiencia afectiva, siendo el objetivo final siempre el
bienestar, el desarrollo personal, la felicidad en la tierra.
Sin embargo, pese a las diferencias en las formas de organizar
las creencias antes señaladas, que nos llevan a constatar
la heterogeneidad de la nebulosa esotérica, también
encontramos características generales en los tres
tipos ideales:
Primero. La validez de la creencia está legitimada
por lo experimental, es decir, por la forma en que cada
uno experimenta su relación con lo sagrado.
Segundo. Un rechazo del control institucional de las creencias,
de la ortodoxia, de toda verdad única.
Tercero. El objetivo de los adeptos es la transformación
de uno mismo gracias a técnicas psico-corporales
o psico-esotéricas, existe una centralidad en el
desarrollo espiritual individual. En contraste con otro
tipo de movimientos religiosos católicos o pentecostales
donde se vive las transformaciones de manera profunda en
lo ético, en estos casos la conversión apunta
más bien a una salvación mística, que
ética.
Cuarto. La salvación buscada se relaciona con la
vida de aquí abajo y no con ofertas que van orientadas
al más allá. Existe una transformación
en el tipo de concepciones del mundo. Si bien el catolicismo
ha desarrollada una concepción dualista del mundo
basada en la distinción y separación de lo
sagrado y lo profano, de lo natural y lo sobre natural,
del cuerpo y el alma, de lo humano y lo divino, de la magia
y la ciencia, de la religión y la magia, en estos
casos se percibe una concepción monista del mundo. A
manera de conclusiones La
nueva nebulosa esotérica abre las posibilidades al
juego infinito de armar nuevas formas de aproximación
a la experiencia religiosa. Realizar un inventario sobre
los símbolos, tradiciones, prácticas y discursos
presentes en la nebulosa esotérica es una misión
imposible[10], pues es
un fenómeno que se renueva día a día,
sujeto a sujeto. Lo que sí podemos definir es que
el eclecticismo es su rasgo principal.
En el caso mexicano, como en el resto de Latinoamérica,
una característica de la riqueza cultural y de permanencia
de la religiosidad ha sido su carácter sincrético
entre culturas autóctonas y las europeas. Por ello
esta oferta neo esotérica se da sobre condiciones
culturales de sincretismo profundo. El catolicismo oficial
intentó desvirtuar las prácticas religiosas
de las sociedades indígenas, denominado los antiguos
cultos como idolatría, reduciendo sus conocimientos
a supersticiones y prácticas de hechicería
(Parker1993). A pesar de ello la creatividad de los pueblos
en la recreación y apropiación popular del
catolicismo permitió una resistencia histórica
a los embates colonialistas. En el contexto actual, la revalorización
de los conocimientos esotéricos antiguos y su vinculación
con el mercado, revalorizan estas prácticas y tienden
a rescatar tradiciones que parecían olvidadas o relegadas
a ámbitos marginales de la vida social para proyectarlas
como parte de una sabiduría cósmica y vanguardista.
Las
religiosidades latinoamericanas han gozado de hegemonía
cultural dado el uso popular de la religión, no sólo
del catolicismo; incluso recientemente se han apropiado
del protestantismo generando nuevas versiones autóctonas
de pentecostalismo. Por tanto, en estos contextos culturales,
en contraste con lo que sucede en algunos países
europeos donde se ha estudiado el impacto de la religiosidad
neo esotérica, ésta, lejos de estar fuera
de las grandes instituciones de la religión, se sitúa
en los intersticios entre el dogma y la continuidad histórica,
pero renovada, de exploración de nuevas vías
de experimentación de lo sagrado. Aunque A
lo largo del proceso comunicativo de construcción
simbólica (producción, circulación
y consumo), que ejemplificamos con el caso de Guadalajara,
podemos ver cómo se desdoblan las posibilidades de
intercambio y confluencia entre elementos diversos. Cada
incorporación constituye un nuevo relato sincrético
–en contraste con la transmisión o fiel reproducción--,
una modalidad ecléctica y sincrética de experimentar
la religiosidad que genera nuevos relatos, experiencias
y simbolizaciones diferentes al discurso y la fuente de
tradición y experiencia de procedencia.
En la producción de discursos podemos detectar los
orígenes de distintas tradiciones, pero también
obras literarias y movimientos religiosos reconocidos como
parte fundante del discurso New Age que aportan guías
prácticas, estilos de vida, enseñanzas, gramáticas
de conjugación y , sobre todo, un sentido utópico
englobante, holístico, integrador y universal para
realizar mixturas con sentido cósmico. Desde
la circulación se desdibujan las fronteras especializadas
entre actividad mercantil y religiosidad popular; magia
popular y esoteria; tradiciones indígenas con nuevos
elementos de la llamada New Age. Cada expendio, tienda
de servicio o programa de difusión en Guadalajara
se convierten en actos de enunciación, ya
que comportan decisiones específicas por parte
de los responsables, contienen una clasificación
de las mercancías y sus usos a partir de los cuales
se organizan espacialmente los objetos ofertados, y contienen
una imagen específica del destinatario (Verón
1998: 46) según el tipo de objeto o servicio a su
disposición. Hemos encontrado que los centros de
distribución generan nuevas formulas de intercambio
y síntesis cultural entre las culturas populares
locales (las tradiciones orales, tradiciones indígenas,
los conocimientos herbolarios, el sincretismo mágico
religioso y el catolicismo popular) y los fragmentos desterritorializados
de las grandes tradiciones del mundo que circulan mediante
flujos de globalización mercantil y cultural. Pero
a su vez, la distribución produce distintas ofertas
para públicos diferenciados por clases sociales,
que se objetivan en la territorialización de la oferta
neo esotérica: la ubicación espacial de los
centros de distribución (tiendas esotéricas,
mercados, centros de enseñanza) proponen itinerarios
susceptibles de ser recorridos ad libitum, pero también
conforme la búsqueda de soluciones concretas. Cada
expendio o centro de servicios ofrece además de una
amalgama de productos, conocimientos y servicios heterogéneos,
que están integrados por las trayectorias e itinerarios
místicos incorporados a la experiencia cultural acumulada
de cada ofertador, quien conjuga esta experiencia con el
ejercicio mercantil, evidenciando la infinidad de recursos
con que cuenta la oferta esotérica para responder
a las dificultades que las instituciones tradicionales,
aparentemente, han dejado de atender. En
la fase del consumo se privilegia el nivel subjetivo y participativo
de la recepción. El individuo no sólo se apropia
de la oferta, sino que genera nuevos bricolages creyentes
mediante itinerarios de consumo. Los individuos van generando
nuevas rutas de consumo místico esotérico
para satisfacer determinadas necesidades físicas,
psicológicas, emocionales y espirituales. A través
de sus itinerarios de consumo toma, recorta, incorpora,
amalgama y conforma nuevos menús de creencia místico
esotérica, cuyo sentido particular es resultado de
su experiencia dentro de un contexto socio cultural y a
la luz de su historia personal. Los menús individualizados
de consumo religioso son el lugar de encuentro e identificación
con los nuevos marcos de creencias ofertados en servicios
y mercancías simbólicas, que ponen a disposición
elementos de la cultura globalizada con las ofertas neo
esotéricas y con las propias formas de creer y practicar
lo religioso en los contextos culturales particulares. Los
itinerarios de consumo permitieron observar las operaciones
discursivas, de generación de sistemas de significación,
en los procesos de resemantización y uso de los discursos
ofertados.
Buscar apreciar la nebulosa esotérica desde la perspectiva
única de la producción y la circulación
nos pone de manifiesto su carácter mercantil y globalizante.
Si se busca comprender el fenómeno desde la perspectiva
individual del consumo a la carta, se puede constatar su
carácter religioso y local. Para tener una visión
completa de lo que es y genera la nebulosa esotérica
es necesario atenderla dentro de un proceso comunicativo
de flujos e intercambios culturales, novedosos sincretismos
culturales y continuos modos de reapropiación en
los marcos de las formas de creer y experimentar lo sagrado. Resumen:
Distintos reportes de investigación en distintos
países del mundo han registrado la presencia de imaginarios
religiosos globales que manifiestan y cobran nuevos sentidos
en el seno de las tradiciones populares de cada contexto
cultural. Estos nuevos sincretismos se conocen mediante
una suerte de conceptos que describen una lógica
de funcionamiento general, como son: New Age nuevos
movimientos religiosos, religiosidades a la carta, nueva
nebulosa esotérica, religión posmoderna, religiosidades
paralelas, etc. El presente artículo se basa en los
resultados de investigación sobre los procesos y
contextos de circulación y consumo de productos y
servicios neo esotéricos en la ciudad de Guadalajara,
México. Muestra la manera en que el fenómeno
globalizado de la mercantilización neo esotérica
está atravesando y trastocando las prácticas
religiosas ligadas con el catolicismo popular. De aquí
que la mejor forma de describir el fenómeno sea atendiendo
la transversalidad, es decir los puntos de intersección
entre lo local y lo global, la tradición y lo nuevo.
Palvras-chave:
México, new-age, religiosidades, posmodernidad,
esoterismo Abstract:
Several different investigative reports in different countries
of the world have detected the presence of global religious
imaginaries acted out in the core of popular traditions
of specific cultural contexts which, at the same time, demand
new meanings from them. These new syncretic manifestations
can be identified by means of a series of concepts which
describe a general operating rationale, such as: New Age
new religious movements, à-la-carte spiritualities,
new esoteric nebula, post-modern religion, parallel spiritualities,
etc. This article is based on investigative results on the
processes and contexts of circulation and consumption of
neo-esoteric products and services in the city of Guadalajara,
Mexico. It shows how the globalized phenomenon of neo-esoteric
commercialism is affecting and changing religious practices
related to popular Catholicism. Therefore, the best way
to describe this phenomenon consists in tending to its cross-references,
that is, those intersection points between the local and
the global, the traditional and the new phenomena. Key
words: Mexico, new age, spiritualities, post-modernism,
esoterism. Bibliografía Appadurai,
Arjun (1991) “Introducción: las mercancías
y la política del valor”, en Appadurai (ed.)
La vida social de las cosas. Perspectiva cultural de
las mercancías, México: CONACULTA/Grijalbo,
Colección Los Noventa (pp 17-87). Aranguren,
José Luis (1994) "La religión hoy" en Díaz
Salazar, Giner y Velasco (eds.) Formas modernas de religión,
Madrid: Alianza Universidad. Barker,
Eileen (1992) New Religious Movements: A Practical Introduction.
London, Her Majesty Stationary Office. Bosca,
Roberto (1994) New Age. La utopía religiosa de
fin de siglo. Buenos Aires/México: Atlántida/Océano. Campbell,
Robert y James Curtis (1994) "Religious Involvement Across
Societie: Analyses for Alternative Measures in National
Surveys", en Journal for the Scientific Study of Religion,
1994 33 (3):215-229. Carozzi,
María Julia (1999) “La autonomía como
religión: la New Age”, en Alteridades.
Antropología de los movimientos religiosos, año
9, núm. 18 Julio-diciembre, México: UNAM Iztapalapa
(pp.19-38). Champion,
Françoise & Danièle Hervieu-Léger
(1990) de l’émotion en religion. Renoveaux
et traditions. Paris: Centurion Champion,
Francoise (1995) "Persona religiosa fluctuante, eclecticismo
y sincretismos" en Jean Delumeau (dir). El hecho religioso.
Enciclopedia de las grandes religiones. Madrid: Alianza
Editorial (pp.705-737). De
la Torre, Renée (1998) La Eclessia Nostra. La
Arquidiocesis de Guadalajara desde la perspectiva de los
laicos, Tesis de doctorado en Ciencias Sociales, CIESAS/
Universidad de Guadalajara. Guadalajara, Jalisco, agosto
de 1998. -------(2001)
“Religiosidad popular. Anclajes locales de los imaginarios
globales” en Metapolítica. SIGLO XXI, continuidades
y rupturas, México, volumen 5, enero/marzo (pp98-117). Ellwood,
Robert (1992) “How New is the New Age”
en James R.Lewis y J. Gordon Melton (eds): Perspectives
on the New Age. State University of New York Press.
N.Y. Fortuny
, Patricia et al (2000) Creyentes y creencias
en Guadalajara, México: CIESAS/Conaculta/INAH. García
Canclini, Néstor (1993) El consumo cultural en
México. México: CONACULTA. Gutiérrez
Zúñiga, Cristina (1996) Nuevos Movimientos
Religiosos, Guadalajara: El Colegio de Jalisco. -------(1998)
“Más allá de la pertenencia religiosa:
católicos en la Era de Acuario”
en Elio Masferrer Kan (comp.) Sectas o Iglesias. Viejos
o nuevos movimientos religiosos, México: ALER
y Plaza y Valdés editores. Heelas,
Paul (1996) The New Age Movement, London: Blackwell
publishers. Hervieu-Léger,
Daniéle (1993) La religion pour mémoire,
Paris: les éditions du cerf. ----(1996)
"Por una sociología de las nuevas formas de religiosidad:
algunas cuestiones teóricas previas" en Gilberto
Giménez (comp.) Identidades religiosas y sociales
en México. México: IFAL/UNAM. Mardones,
José María (1994) Para comprender las nuevas
formas
(1996) ¿Adónde va la religión?. Cristianismo
y religiosidad de nuestro tiempo, Santander: Sal Terrae. Melton,
Gordon J. et al (1990) New Age Encyclopedia.
Detroit: Gale Research. Parker,
Cristian (1939) Otra lógica en América
Latina. Religión popular y modernización capitalista.
México: Fondo de Cultura económica. Portales
Mariana y Vania Salles (1998) “La tradición
oral y la construcción de una figura moderna del
mundo en Tlalpan y Xochimilco” en Alteridades.
Formas plurales de habitar y construir la ciudad, México:
UAM Iztapalapa, año 8, núm. 15 (pp.57-65). Rostas
Susana y Adré Droogers (1995) “El uso popular
de la religión en América Latina: una introducción”,
en Alteridades. Cosmovisión, sistema de cargos
y práctica religiosa, México: UAM Iztapalapa.
Año 5, núm. 9 (pp. 81-91). Verón,
Eliseo (1998) Esto no es un libro. Barcelona: Gedis. |
| |
||